El jabón blanco en pan es un clásico de la limpieza en los hogares argentinos, formulado principalmente para eliminar manchas difíciles y lavar prendas delicadas.
Usos principales:
Pre-lavado de manchas: Frotar directamente el pan húmedo sobre cuellos, puños o manchas de grasa antes de meter la prenda al lavarropas.
Jabón líquido casero: Rallar el pan blanco y disolverlo en agua caliente junto con bicarbonato de sodio para crear un jabón de ropa económico y rendidor.
Limpieza de vajilla: Su solución jabonosa es excelente para desengrasar cubiertos y ollas pasándoles un cepillo húmedo.
⚠️ Recomendación dermatológica: Los dermatólogos advierten que no se debe usar para la higiene personal o de la cara. Su pH es muy alcalino y altera el manto ácido de la piel humana, provocando sequedad extrema
Realizamos entregas sin cargo en AMBA con un monto mínimo de $ 50.000